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domingo, 6 de mayo de 2012

La Vida Eterna

 

     
Vida Eterna
     


 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Ecl 3:11

nieve

  

Como aquí en el Libro, y la parte allí de la cual estábamos hablando: los-los dos Libros siendo Uno, el Libro de la Vida. El primer Libro de la vida que se introdujo, fue cuando Uds. nacieron; ése fue su nacimiento natural. ¿Ven? Pero entonces en una ocasión, allí muy adentro, había un granito de Vida, como les estaba explicando a algunas hermanas jóvenes en la casa, esta tarde. ¿Ven?, hay un granito de Vida yaciendo allí, que lo hace a uno pensar: "¿De dónde vino Eso? ¿Qué-qué de estas cosas extrañas?"

Yo estaba diciendo esto, tomándolo para mí mismo, como si uno dijera: "William Branham, bueno, hace cuarenta años, William Branham no es el mismo en esta noche". Si alguien allá atrás dijera: "William Branham, era un pícaro bien hecho", ¿ven?, porque yo nací de Charles y Ella Branham. Por la naturaleza de ellos, yo era un pecador, yo vine al mundo como un mentiroso, y todos los hábitos del mundo estaban en mí. Pero dentro de allí, también estaba presente otra Naturaleza, ¿ven?, predestinada, fue puesta allí adentro por Dios. En este mismo cuerpo, ¿ven?, dos naturalezas allí adentro.

Bueno, yo únicamente me inclinaba a una. A medida que crecía, yo balbuceaba como un bebé: "Paa-pá". Cuando menos pensé, llegué a ser un mentiroso, llegué a ser todo lo demás que es un pecador, porque me crié de esa manera. Pero dentro de allí estaba una pequeña partícula de Vida todo el tiempo.

Me recuerdo, cuando era un niño... (Espero no estar deteniéndolos mucho tiempo. Pero sabiendo...) Sentado en la... a-a la orilla del arroyo, y me sentaba allí y miraba alrededor en la noche. Papá y mamá ya se han ido a su descanso. Y en aquellos días, ellos eran pecadores; no había Cristianismo en nuestros hogares en lo absoluto. Y ¡oh, qué cosa!, bebiendo, y fiestas, y viviendo desordenadamente; eso me enfermaba; tomaba mi-mi linterna y mi perro y me iba al bosque, para quedarme toda la noche. En el tiempo de invierno, yo cazaba hasta que la fiesta se terminaba, quizás al amanecer. Regresaba a casa, y si no terminaba, me acostaba arriba del cobertizo y dormía, esperando que amaneciera.

Luego yo pensaba de aquellas ocasiones cuando estando allá afuera en el tiempo de verano, cogía unas varas, y las ponía allí como una pequeña protección contra el viento, en caso de que lloviera; me acostaba allí y tenía las cañas de pescar metidas en el agua, pescando; mi perro cazador de mapaches acostado allí. Yo decía: "¡Mira nada más! Tú sabes que el invierno pasado yo acampé aquí mismo una noche, hice una fogata aquí mismo cuando estaba esperando que mi perro agarrara al mapache que estaba en el árbol, y yo tenía una fogata aquí. Había cinco pulgadas [12.70 cm.-Trad.] de hielo en el suelo. Esa, florecita: ¿De dónde viniste tú?" ¿Ven? "Bueno, ¿y de dónde viniste tú? ¿Quién vino aquí y te plantó? ¿Y de cuál invernadero te sacaron? ¿O-o qué al respecto? ¿De dónde viniste tú?" ¿Ven? Esa florecita, yo decía: "Bueno, estaba lleno de hielo, y todo, y yo hice una fogata aquí encima. Además del elemento congelante, había un elemento de calor aquí en un viejo leño grande, en donde lo quemé. Y sin embargo, aquí estás tú, y estás viva. ¿De dónde viniste tú?"

¿Qué era eso? Allí había otro William Branham. ¿Ven? Una pequeña porción de Vida Eterna allí adentro, proveniente de los-los-los genes de Dios, la Palabra de Dios que fue puesta allí adentro. Cada uno de Uds. puede recordar de cosas similares. ¿Ven?, estaba obrando.

Luego miraba hacia arriba, a los árboles, y pensaba: "Hoja, te vi caer el año pasado, y ¿por qué estás otra vez allí? ¿De dónde viniste? ¿Qué te trajo aquí?" ¿Ven?, era esa Vida Eterna obrando en el cuerpo.

Ahora, luego un día mientras caminaba, esa Voz diciéndome: "Nunca fumes, ni bebas, y todo lo demás". Y los jóvenes y yo nos envejecimos. ¿Ven?, allí había Algo moviéndose.

Pero sin embargo, de repente miré hacia arriba y dije: "Yo no soy hijo de Charles y Ella Branham. Hay Algo llamando". Como mi aguilucho: "Yo no soy una gallina. Hay Algo más allá, en alguna parte. ¡Oh Gran Jehová, quienquiera que Tú seas, date a conocer! Yo quiero regresar al Hogar. Hay Algo en mí, llamando".


Entonces nací de nuevo. Esa Vida pequeña yacía allí, la vida del agua fue vertida sobre Ella, entonces Ella empezó a crecer. Ahora, esa vida vieja fue perdonada, fue puesta en el mar del olvido de Dios, para nunca ser recordada ya más en contra de mí. ¿Ven? Ahora nos paramos justificados (como si nunca hubiéramos pecado) en la Presencia de Dios.

65-1212 (t)  Comunion.

 

Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;

Flp 1:6